La salud en viaje (o más vale prevenir que pagar)

Como comentábamos en Los imprescindibles antes de viajar, al viajar a algunos países, la contratación de un servicio de asistencia al viajero o seguro de viaje no es optativa, sino que es un requisito para tramitar la visa y/o para ingresar.

Por eso, al elegir el destino de nuestro próximo viaje es importante chequear si hay que cumplir con algún requisito en materia de salud, ya sea la necesidad de contar con un seguro o con alguna vacuna en especial.

La Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, en el documento “Requisitos de vacunación y recomendaciones para viajeros internacionales, especialmente respecto de la fiebre amarilla y el paludismo” provee de un listado de países y territorios con las recomendaciones para cada caso. Pero, por ejemplo, en el Ministerio de Salud de Argentina informan que “Las autoridades sanitarias de Brasil, Bolivia y Paraguay NO solicitan a los argentinos certificado internacional de vacunación para ingresar a su territorio“. El caso de Brasil puedo confirmarlo, pero para evitarse problemas en migraciones del país destino, recomiendo chequear el sitio web de su consulado o de su área de gobierno de migraciones.

La vacuna contra la fiebre amarilla se la pueden dar de manera gratuita en varios lugares del país. En este enlace, está el listado de los lugares que brindan el servicio.

Otra opción, es ir a Medicina del Viajero y obtener recomendaciones más precisas por parte de médicos especializados en el tema. Por ejemplo, en Buenos Aires,  está disponible el Servicio de Medicina del Viajero y Medicina Tropical en el Hospital de Infecciosas Francisco J. Muñiz, Uspallata 2272. En la Plata, el Hospital San Martín de La Plata, Calle 116 entre 69 y 70, también tiene este servicio. En ambos casos, el servicio es gratuito y pueden orientarles para sobre qué vacunas y recaudos médicos deben tomar y quizás asesorarlos para armar un botiquín apropiado para el lugar que van visitar.

Hablando del armado del botiquín, es importante tener en cuenta que, en muchos países, adquirir cosas tan simples como ibuprufeno requiere de una orden médica, así que es preferible llevar cosas y no utilizarlas que empezar una cruzada en búsqueda de un paracetamol.

Por supuesto, si cosas simples como ibuprufeno y paracetamol son de venta bajo receta – de verdad verdera – cosas más complejas como antibióticos o incluso los anticonceptivos y los anticonceptivos de emergencia por supuesto también lo serán. ¡Así que armen su botiquín a conciencia!

Con respecto al seguro de viaje y el servicio de asistencia al viajero, si bien generalmente escuchamos hablar de “seguros de viaje”, hay una diferencia entre los dos: cuando contratás un seguro de viaje, si durante el mismo tenés algún problema médico, vos costeás los costos y cuando regresás del viaje, solicitás el reembolso a la empresa aseguradora. En cambio, la asistencia al viajero es lo que tenemos todo en mente cuando hablamos de “seguros de viaje”: si nos pasa algo, llamamos por teléfono y la empresa nos asiste en el lugar. Así es con la mayoría de las empresas de asistencia en viaje, como Assist Card, Universal Assistance, AXA, etc.

Normalmente, ante algún problema médico, uno tiene que llamar al número de teléfono que nos dan y nos orientan a qué médico visitar, a qué clínica ir o nos mandan un médico al lugar donde estemos. Pero si la empresa no tiene profesionales en el país que vamos a visitar, nos dirán que afrontemos nosotros el costo de la consulta y ellos harán el reembolso a nuestro regreso, siempre que guardemos todas las facturas y siempre que sean precios estándares. Lo importante es siempre llamar y dar aviso de la situación y esperar instrucciones, salvo que sea una urgencia en la que no dan los tiempos. En ese caso, pueden comunicarse con posterioridad.

Por eso, quizás sea conveniente chequear la cobertura de la empresa en los países de nuestro itinerario. Asimismo, si van a realizar deportes, tal vez les convenga averiguar para contar con cobertura especializada.

En mi experiencia personal con médicos en el exterior puedo contar que:

  • Brasil: en una viaje con amigas en el nordeste brasilero me fracturé el dedo gordo del pie – sí, lo sé, una crack. Fui al hospital público de Recife donde me revisaron, me hicieron una radiografía y me vendaron, todo gratis. Golazo. Golazo la parte de la salud pública y gratuita, no la de renguear gran parte del viaje.
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Buscando a Nemo
  • Dos años más tarde, en Río de Janeiro, tuve una reacción alérgica que me hizo parecer la hija no reconocida de Gollum y Hitch. Ante la urgencia fui a una clínica privada. Y la revisación, la inyección de cortisona y las bolitas de algodón – sí, me las cobraron – en el 2010 me costaron poco más de 100 reales.

hitch

  • España: en el 2010, paseando en Madrid, me agarré una padrísima infección renal. Fiebre y dolor en la madrugada. En ese viaje, contaba con la cobertura de Assist Card, llamé, preguntaron por dónde estaba quedándome y si estaba en condiciones de moverme. En base a ello, me dijeron a qué clínica dirigirme. Allí fui en un taxi. En la recepción me estaban esperando. Me hicieron análisis, me dieron analgésicos y me mandaron a casa ya mucho mejor, sin pagar un euro.
  • Países Bajos: en el mismo viaje tuve una desafortunada – y estúpida – caída yendo raudamente en bici. Como me la di super fuerte y al día siguiente la rodilla me dolía mucho, llamé al seguro. Me dijeron que en La Haya no tenían médico y tendría que pagar la consulta o ir para Amsterdam. Decidí esperar a ver cómo evolucionaba. Por suerte, no pasó de un golpe fuerte.
  • Croacia: en el 2014 me picó un erizo en las aguas cristalinas de Hvar. Si bien pude sacar algunos de los pinchos – seguramente haya un término más técnico pero no lo conozco – tres de ellos estaban metidos muy profundos. Assist Card no tenía médicos así que tuve que pagar unos 30 euros y después pedir el reembolso. El médico apenas hablaba inglés y la gente de administración y la enfermera, nada. Imaginensé la “conversación” para explicar lo que había pasado. Magia.

Resumiendo:

  • la contratación de un seguro de viaje (asistencia al viajero) no es obligatoria para todos los países. Pero si se quieren quedar tranquilos, pueden contratar aún cuando no sea obligatorio.
  • en los casos en que sí lo es – por ejemplo, Cuba o zona Schengen – informensé sobre los montos que tienen que cubrir, para así contratar una póliza que se ajuste bien a lo que piden.
  • antes de contratar, chequeen la cobertura en los países que van a visitar.
  • una vez que contratan la póliza, impriman los datos de su voucher y los números de emergencia, asimismo, lean cuál es el procedimiento a seguir en caso de emergencia.
  • tengan presente que normalmente tienen coberturas que van más allá de la cuestión de salud – por ejemplo, pérdidas de equipaje, demoras, necesidad de regresar antes de tiempo.
  • chequeen el tema de vacunas exigidas: no tenerla puede implicar tener que modificar los planes de viaje. Tengan en cuenta los plazos de antelación mínimos.
  • armen un buen botiquín
  • y, si tienen dudas sobre qué llevar al destino que eligieron, además de googlear e investigar online, pueden ir al servicio de medicina al viajero.

Por último, y lo más importante, ¡ojalá no tengan que hacer uso de nada de esto en sus viajes!

Y recuerden, más vale prevenir, que pagar. 😉

¿Estás planificando tu próximo viaje? ¡Qué divertido!  Acá algunas entradas que quizás te resulten útiles:

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