¿Cómo comunicarse en Cuba? (o Sobre cómo conseguir tarjetas de ETECSA)

Tras unas horas en Cuba me di cuenta que la principal via de comunicación es el teléfono: para chequear reservas de casas particulares, para hacer consultas sobre pasajes, para coordinar con un taxista el itinerario del día siguiente.

El acceso a internet no es imposible, pero no es continuo así que cuando quieran comunicarse con cubanos o con otros viajeros van a notar el cambio de whatsapp a mensajes de texto.

Por ello, como  primera medida, es recomendable ir con crédito en sus líneas. Pueden chequear con su operadora de telefonía móvil para tener una idea de costos. En mi caso, con Claro Argentina, pude recibir llamados desde Argentina sin costo adicional para mí (es decir, mi familia se pudo comunicar como llamada local y yo no pagué nada); las llamadas en Cuba me salieron 0,50 usd el minuto y cada SMS 0,10 USD.

Si no quieren usar su línea o se encuentran con que los costos son muy altos, pueden comprar en ETECSA – la compañía cubana de telecomunicaciones – tarjetas de teléfono.

Por último, en las casas particulares siempre hay teléfono así que pueden pedir amablemente si les permiten hacer una llamada (siempre que sea local, obvio!).

Ahora, con respecto a Internet en Cuba. Al principio puede parecer misión imposible, pero una vez que entienden el sistema, ¡es super fácil!

¿Cómo funciona el sistema de internet? El sistema funciona con unas tarjetas de ETECSA de una hora. Una vez que tienen una tarjeta tienen que ubicar los hotspots de la ciudad. Generalmente están en la plazas o frente a grandes hoteles. Es fácil darse cuenta si hay internet porque verán a muchas personas con sus celulares, tablets y computadoras.

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Uno de los modelos de la tarjeta de ETECSA. Hay otro en papel más endeble, que viene cerrada.

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Ahora, ¿dónde comprar las tarjetas para poder usar internet? Bueno, hay varias opciones:

  1. Las pueden comprar en los locales de ETECSA – que al igual que las CADECA siempre están marcados en Maps.Me – a 1,50 CUC la tarjeta de una hora. Necesitan llevar pasaporte y pueden comprar hasta 3 tarjetas por vez.
  2. Las pueden comprar en la calle, a alguno de los revendedores que generalmente merodean los locales de ETECSA y los lugares donde uno puede conectarse. Los precios allí varían y se negocian. En La Habana empiezan a ofrecerlas a 5 CUC pero se pueden terminar consiguiendo a 3/3,5 CUC.
  3. Las pueden comprar en los grandes hoteles. Acá necesito hacer una aclaración, tengo entendido que algunos hoteles venden las tarjetas de ETECSA a un precio mayor, pero en los que nosotros consultamos venden tarjetas propias, que sólo pueden utilizarse dentro del espacio del hotel, a 5 CUC, así que descartamos esta opción.

Quizás se estén preguntando ¿por qué comprar una tarjeta en la calle a 3,50 CUC si se puede comprar en ETECSA a 1,50?

Voy a responder a esa inquietud con un pequeña anécdota del viaje. El primer día que llegué a La Habana, informada ya sobre cómo funcionaba el tema de internet y necesitando chequear con mi aerolínea y mi seguro por mi mochila, me fui hasta el ETECSA más cercano. Después de hacer fila durante más de media hora, decidí que no iba a pasar mi primera tarde en La Habana así, por lo que saludé a los de la fila y me fui. A la noche me crucé en el malecón a la pareja que estaba delante mío y me comentaron que después de esperar como una hora, en ETECSA les informaron que no habían más tarjetas.

A la mañana siguiente, me levanté, salí a pasear, pasé por un ETECSA y, como no había mucha gente, decidí sumarme a la fila. Después de que pasara un largo rato salió un empleado a decir que no tenían sistema y que no iban a poder hacer operaciones. “¿Pero no se pueden comprar tarjetas para internet?”, pregunté. “No hay”, fue la respuesta. Ahí se acercó un pibe que vende tarjetas afuera del local de la calle Obispo y me ofreció venderme una. Yo seguía sin saber de mi mochila, así que decidí comprar.

Al día siguiente, en el local de ETECSA del Vedado, intentamos hacer nuevamente una fila, y estaban sin sistema de nuevo. Así que nosotros desistimos por un buen tiempo de comprar las tarjetas en ETECSA, después de que en Santiago de Cuba pasara algo similar.

Así que minimizamos el consumo a cuestiones de necesidad y usamos muy poco internet. Hasta que llegamos Morón, donde encontramos un ETECSA sin filas, con sistema, y donde pudimos comprar, finalmente a 1,50 CUC las tarjetas.

Resumiendo: lo ideal es conseguir las tarjetas en ETECSA. Los locales del centro suelen tener mucha más gente que los que están alejados así que, sí pueden, eviten en La Habana el de la calle Obispo. Asimismo, antes de empezar a hacer la fila corroboren con el personal de ETECSA si efectivamente hay tarjetas. Si la respuesta es positiva, ahí sí, armensé de paciencia para hacer una fila bastante lenta. Salvo que sean personas muy pacientes, con mucho tiempo y poquísimo presupuesto, recomiendo que si la cosa no avanza, compren una en la calle, racionen el uso y esperen a estar en otra ciudad con menos demanda para comprar ahí tranquilos en la empresa estatal.

¡Cuba es demasiado linda para pasar una mañana haciendo fila para después pasar un rato en internet! 😉

En el mapa aquí abajo, ubiqué los puntos relativamente turísticos (o que quedan de paso) donde pudimos conectarnos, asimismo hay algunos locales de ETECSA identificados

En el sitio de ETECSA, además, están listados todos los lugares públicos de conexión, separados por provincias.

Ahora, otro punto importante, ¿cómo funciona la tarjeta? 

Al conectarse a una red wi-fi de ETECSA, se va a abrir automáticamente el portal de Nauta. Ahí se ingresa el número de la tarjeta y de la contraseña. Si su navegador no guarda estos datos, pueden copiar la contraseña en el block de notas y cortar y pegar cuando necesiten conectarse, de esta manera no tienen que ir copiando los números de la contraseña cada vez que se loguean.

La tarjeta permite una hora de navegación, es decir, se basa en el tiempo y no en la cantidad de datos consumidos. Así que, en principio, no hay límites en lo que pueden hacer durante esa hora. Y, además, no tienen que usar toda la hora en una sola vez. Pueden distribuirla en cuantos usos quieran. Es decir, se pueden conectar diez minutos. Desconectarse. Volverse a conectar otros cinco. Y así.

En nuestro caso, lo que hacíamos para maximizar el tiempo era escribir todos los mensajes y cargar todas las fotos y conectarnos para que se enviara la información. Lo mismo para descargar. Si, por ejemplo, queríamos leer un diario, abríamos todas las notas que nos interesaban, nos desconectábamos y las leíamos offline.

De todas formas, van a notar que a veces la red no funciona. Mi recomendación, para esos casos, es que no pierdan tiempo de tarjeta intentando conectarse. Lo mejor es desconectarse e intentar nuevamente más tarde, cuando la red no esté saturada.

Otro dato importante, si bien lo ideal sería usar la opción Cerrar Sesión cuando se desconecten, si apagan el Wi-Fi el contador de tiempo online se detiene, así que no se preocupen si se olvidan de ese paso!

¡Buena suerte!

Más información sobre Cuba

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